Infantil y Juvenil

En esta sección se irán presentando aquellas publicaciones relacionadas con Boabdil y su mundo y que estén dirigidas al público en edad Infantil o Juvenil.


P1080138Ver Boabdil de Brígida Gallego Coín


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Ver Boabdil y el final del reino de Granada, de Josefina Careaga Ribelles


BOABDIL, el último Rey de Granada

“BOABDIL, EL ÚLTIMO REY DE GRANADA”, de Jorge de Barnola.

Ilustraciones de A Cuatro Manos Estudio y Raquel Fraguas González.

1.- UN CUENTO EN LA PLAZA

“Era la hora de más afluencia en la plaza de Yamaa el-Fna, en Marrakech. Los niños acababan  de salir del colegio y corrían como locos esquivando a los coches que pasaban veloces por la calle, a las madres que iban cargadas con la compra, a los turistas que miraban asombrados las maravillas que ofrecía la plaza: bailarinas, encantadores de serpientes, acróbatas, faquires, magos… Pero de todo ese espectáculo, lo que a los niños les gustaba más era el narrador de historias, y ese día tenían una cita con Hisham, que era el mejor narrador de Marruecos.

El narrador de historias estaba rodeado de una veintena de chiquillos.

-Hisham, ¿qué nos contarás hoy? – preguntó uno de ellos.

-Bueno, ya que tengo un público tan amable, hoy contaré la historia de Boabdil el Chico.

-Niñas y niños… Señoras y Señores… Subid en esta máquina del tiempo y agarraos bien, porque vamos a viajar muy lejos. Ni más ni menos que hasta finales del siglo XV. ¿El lugar? El reino de Granada. Un paraje hermoso, como nunca se ha visto sobre la tierra, al pie de Sierra Nevada. Y un palacio: la Alhambra…

2.- EL PRÍNCIPE BOABDIL

Estaba amaneciendo. Los animales de la noche volvían a sus guaridas. El rocío de la mañana cubría las plantas. El sol escalaba los altos muros de la Alhambra. Era el inicio de un día como cualquier otro y los gallos saludaban al sol con sus cantos. Todo parecía tranquilo. O no. Había alguien gritando en el Patio de los Leones…

De repente se oyeron pasos en la Sala de los Reyes. Alguien se acercaba. Una cabeza asomó tras una columna.

-Bajad la voz ¿A qué viene tanto griterío?.

-Boabdil me ha pegado -dijo Yusuf.

-Estábamos jugando mamá -se defendió Boabdil.

-Habéis despertado a vuestro padre, ¿sabéis?. Estas no son horas para jugar. Id a vuestra habitación y preparaos para ir a la madrasa. ¡Ya!.

La madre se llamaba Aixa y era la esposa de Abul Hasán, príncipe heredero del trono de Granada. Aixa era una mujer muy ambiciosa que deseaba ser reina, y aquella mañana se había levantado muy feliz a pesar de la regañina que les había echado a sus hijos Boabdil y Yusuf. Estaba contenta porque el rey Abu Nasr Sad, padre de Abul Hasán, era muy viejo y pronto entregaría todo el poder a su hijo. Abul Hasán por fin sería el rey de Granada y Aixa, la reina.

… … … … … …

14.- LOS DÍAS MÁS TRISTES

Boabdil había perdido el reino de Granada, a su mujer y a su hijo mayor. Estaba destrozado. Ya no tenía sentido estar allí. Todo le recordaba a Moraima y a Yusuf.

En Octubre de ese mismo año decidió abandonar para siempre la península y embarcó junto con su hijo pequeño, su madre Aixa, su hermano Yusuf y todo su séquito.

Se estableció en Fez, protegido por el califa, que era familiar suyo, y allí vivió cuarenta años más hasta que murió, triste y olvidado, el último rey de Granada.

Pero…

¿Que fue de los granadinos?

Al principio el cambio no se notó mucho. El conde de Tendilla, al que los Reyes Católicos habían puesto como gobernador, respetaba las costumbres de la población: se seguía hablando en árabe, conservaban su religión, vamos, que todo seguía igual. Hasta que apareció en escena fray Francisco Jiménez de Cisneros, el confesor de la reina Isabel. A éste no le gustaba nada que los granadinos siguieran siendo musulmanes, por lo que no se le ocurrió otra cosa que provocarles quemando públicamente libros del Corán. Y claro, la chispa saltó y empezaron las primeras revueltas, lo que hizo que se anulada el tratado firmado con Boabdil mediante el cual se garantizaba la libertad religiosa. Ya todo eso había terminado. O los musulmanes se convertían al cristianismo o no les quedaba más remedio que emigrar a otro sitio. Ése había sido el jaque mate final de los Reyes Católicos, y unos 300.000 granadinos tuvieron que abandonar para siempre el lugar que les había visto nacer. Se calcula que 3.000.000 de marroquíes descienden de ellos.

15.- …Y ESTE CUENTO SE HA ACABADO

-Y aquí termina este episodio de la historia de al-Andalus -dijo, Hisham, el narrador de cuentos.

El público se puso a aplaudir, contentos por haber escuchado un relato tan bonito. Después el grupo comenzó a dispersarse por la plaza.

-¿Estás llorando? -le preguntó unos de los niños a Ismail.

-No. Es que se me ha metido algo en el ojo.

-Ya, y yo me lo creo. Estás llorando.

-¡Bueno, si! ¿Qué pasa? Me ha dado mucha pena Boabdil. Tuvo muy mala suerte.

-Tienes razón…Pero por lo menos fue rey. ¡Ya quisiera yo ser rey!.

-¡Anda, y yo!.

-Pues me pido ser Boabdil.

-Y yo el Zagal.

Y los dos niños se fueron corriendo por la plaza de Yamaa el-Fna, simulando que eran dos reyes nazaríes cabalgando por el reino de Granada”.